Nota di Radio Spada: continua come sempre la sua collaborazione con Radio Spada il carissimo amico Juan Diego Ortega Santana, titolare del blog sicutoves.blogspot.com. Si tratta della prima rubrica radiospadista dedicata al pubblico spagnolo e ispanofono che ci segue da anni con grande simpatia ed affetto. Un sentito ringraziamento all’amico Juan Diego, vero cattolico integrale,  che in molte occasioni ci ha testimoniato il suo affetto e la sua stima. Pregate per Lui. Buona lettura! (Piergiorgio Seveso)

Nota de Radio Spada: Continúa como siempre su colaboración con Radio Spada el muy querido amigo Juan Diego Ortega Santana, propietario del blog sicutoves.blogspot.com. Esta es la primera columna de radiospadistas dedicada a la audiencia española e hispana que nos ha estado siguiendo durante años con gran simpatía y afecto. Un sincero agradecimiento a mi amigo Juan Diego, un verdadero católico integral, que en muchas ocasiones ha sido testigo de su afecto y estima. ¡Ora por él! ¡Feliz lectura! (Piergiorgio Seveso)

OFRECER LAS SANTAS LLAGAS por las Almas del Purgatorio

                Para conseguir muchos favores, según Santa Catalina de Bolonia, suele ser más poderosa la intercesión de un Alma del Purgatorio que la de los Bienaventurados del Cielo.

 
                Cuando se ruega a un alma del Purgatorio suplicándole una gracia, son dos los beneficiados: el mortal que consigue lo que ha pedido y el alma que purgaba pasa a ser un ciudadano más del Cielo.
 En el Purgatorio hay almas tan Santas como en el Cielo. La santidad se basa en el aumento de gracia y de ésta nacen las virtudes; muchas de esas almas acaudalaron más gracia y virtud que muchos Bienaventurados, por los que son más gratos a los ojos de Dios.
 
                Dios desea con vehemencia la libertad de las Almas del Purgatorio, ya que son redimidas con el precio de la Sangre de Su Hijo. Seamos corredentores con Jesús, cooperando con Él en la salvación de esas Almas que esperan nuestras oraciones y sacrificios para gozar eternamente de Dios.
 
                Te voy a mostrar un método seguro para ayudar a las Almas que padecen en el Purgatorio… 
 
LAS SANTAS LLAGAS DE NUESTRO SEÑOR
Alivio y Liberación del Bendito Purgatorio
               María Marta Chambón era hermana lega en el Monasterio de la Orden de la Visitación de Santa María, en Chambéry (Francia). Entre otras tareas, atendía el comedor de las niñas, la limpieza de algunas clases, y cuidaba de la huerta. También asistía a los actos propios de la comunidad.
Nació en 1841 y entró en el convento a los 18 años. Desde 1866 se le manifestó el Señor en numerosas ocasiones. En Septiembre de 1867 le dijo el Señor: 
“Yo te he escogido para hacer revivir en los actuales tiempos, tan difíciles,
 la Devoción a Mis Santas Llagas”.
                En otra ocasión, Nuestro Divino Redentor le manifestó:
 
“Voy a darte una ocupación: tú ofrecerás tus sufrimientos, 
en unión con los Míos divinos, por las Almas del Purgatorio.”
La Hermana empezó a hacer este ofrecimiento, y cada vez que le renovaba, veía subir un alma al Cielo. Llevaba ya veinte, cuando el Eterno Padre se le apareció y le dijo:
 
“Te doy el mismo poder que a Mi Hijo, con tal que tú 
me ofrezcas tu corazón unido al Suyo.”
María Marta se esforzó en hacerlo, y a cada acto de ofrecimiento y de unión iba al Cielo -según su expresión- una bandada de almas, “como una bandada de pájaros”.
Las Almas libradas por ella venían algunas veces a darle gracias y le decían: “Que la fiesta que las había salvado, la fiesta de las Santas Llagas, no pasa jamás. ¡No hemos conocido el valor de esta devoción sino en el momento en que hemos gozado de Dios! Ofreciendo las Santas Llagas de Nuestro Señor, obráis como una segunda Redención.”

(Las Jaculatorias de esta Corona fueron indulgenciadas con 300 días

por el Papa San Pío X, que aprobó dicha Devoción)