[DIFUNDE TU FE CATOLICA] MARÍA HABITA EN LOS ELEGIDOS Y PREDESTINADOS


Nota di Radio Spada: continua come sempre la sua collaborazione con Radio Spada il carissimo amico Juan Diego Ortega Santana, titolare del blog sicutoves.blogspot.com. Si tratta della prima rubrica radiospadista dedicata al pubblico spagnolo e ispanofono che ci segue da anni con grande simpatia ed affetto. Un sentito ringraziamento all’amico Juan Diego, vero cattolico integrale,  che in molte occasioni ci ha testimoniato il suo affetto e la sua stima. Pregate per Lui. Buona lettura! (Piergiorgio Seveso)

Nota de Radio Spada: Continúa como siempre su colaboración con Radio Spada el muy querido amigo Juan Diego Ortega Santana, propietario del blog sicutoves.blogspot.com. Esta es la primera columna de radiospadistas dedicada a la audiencia española e hispana que nos ha estado siguiendo durante años con gran simpatía y afecto. Un sincero agradecimiento a mi amigo Juan Diego, un verdadero católico integral, que en muchas ocasiones ha sido testigo de su afecto y estima. ¡Ora por él! ¡Feliz lectura! (Piergiorgio Seveso)

 
 
MARÍA HABITA EN LOS ELEGIDOS Y PREDESTINADOS
 
 

                Alma, tú que eres imagen viviente de Dios (1) y has sido rescatada con la Sangre Preciosa de Jesucristo (2) , Dios quiere que te hagas santa como Él (3) en esta vida y que participes en Su Gloria por la eternidad. Tu verdadera vocación consiste en adquirir la Santidad de Dios . A ello debes orientar todos tus pensamientos, palabras y acciones, tus sufrimientos y las aspiraciones todas de tu vida. De lo contrario, haces resistencia a Dios, por no realizar aquello para lo cual te ha creado y te conserva la vida.

               Todo se reduce, pues, a encontrar un medio sencillo para alcanzar de Dios la gracia necesaria para hacernos santos. Yo te lo quiero enseñar. Y es que para encontrar la gracia, hay que encontrar a María.

 

                María ha formado a Jesucristo, Cabeza de los predestinados. Ella debe, por tanto, formar también a los miembros de esta Cabeza que son los verdaderos cristianos. Que una madre no da a luz la cabeza sin los miembros, ni los miembros sin la cabeza . Por consiguiente, quien quiera ser miembro de Jesucristo, lleno de gracia y de verdad (4), debe dejarse formar en María por la gracia de Jesucristo. María está llena de la gracia de Jesucristo para comunicarla en plenitud a los miembros verdaderos de Jesucristo, que son también hijos de María.

                 María ha recibido de Dios un dominio especial sobre los predestinados para alimentarlos y hacerlos crecer en Jesucristo . San Agustín llega a decir que en este mundo todos los predestinados se hallan encerrados en el seno de María y que nacen definitivamente sólo cuando esta Madre bondadosa los da a luz para la vida eterna. De modo que, así como un niño saca todo su alimento de la madre, que se lo da proporcionado a su debilidad, del mismo modo los predestinados sacan todo su alimento y fuerza espirituales de María.

Por tanto, María habita en todos los elegidos y predestinados. Está presente en sus corazones, y siempre que se lo permitan echará en ellos las raíces de una profunda humildad, de una caridad ardiente y de todas las virtudes.

                María es el molde maravilloso de Dios, hecho por el Espíritu Santo para formar a la perfección a un Hombre-Dios por la Encarnación y para hacer al hombre partícipe de la naturaleza divina, mediante la gracia. María es el molde en el cual no falta ni un solo rasgo de la divinidad. Quien se arroje en él y se deje moldear, recibirá todos los rasgos de Jesucristo, verdadero Dios. Y esto, en forma suave y proporcionada a nuestra debilidad, sin grandes trabajos ni angustias, de manera segura, sin peligro de ilusiones, puesto que el demonio no tuvo ni tendrá jamás entrada donde esté María; de manera santa e inmaculada, sin rastro alguno de pecado.

San Luis María Grignión de Montfort, El Secreto de María

NOTAS ACLARATORIAS:

1- Génesis, cap. 1, vers. 26

2- 1 Carta de San Pedro, cap. 1, vers. 19

3- Evangelio de San Mateo, cap.5, vers. 48

4- Evangelio de San Juan, cap. 1, vers. 14

Lascia un commento

L'indirizzo email non verrà pubblicato.

Questo sito usa Akismet per ridurre lo spam. Scopri come i tuoi dati vengono elaborati.