[DIFUNDE TU FE CATOLICA] EL DETENTE: COMPAÑÍA Y PROTECCIÓN DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Nota di Radio Spada: continua come sempre la sua collaborazione con Radio Spada il carissimo amico Juan Diego Ortega Santana, titolare del blog sicutoves.blogspot.com. Si tratta della prima rubrica radiospadista dedicata al pubblico spagnolo e ispanofono che ci segue da anni con grande simpatia ed affetto. Un sentito ringraziamento all’amico Juan Diego, vero cattolico integrale,  che in molte occasioni ci ha testimoniato il suo affetto e la sua stima. Pregate per Lui. Buona lettura! (Piergiorgio Seveso)

Nota de Radio Spada: Continúa como siempre su colaboración con Radio Spada el muy querido amigo Juan Diego Ortega Santana, propietario del blog sicutoves.blogspot.com. Esta es la primera columna de radiospadistas dedicada a la audiencia española e hispana que nos ha estado siguiendo durante años con gran simpatía y afecto. Un sincero agradecimiento a mi amigo Juan Diego, un verdadero católico integral, que en muchas ocasiones ha sido testigo de su afecto y estima. ¡Ora por él! ¡Feliz lectura! (Piergiorgio Seveso)

EL DETENTE: COMPAÑÍA Y PROTECCIÓN DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS 

El conocido como “Detente” es un pequeño emblema que se puede llevar sobre el pecho, colgado al cuello o prendido de la chaqueta, aunque lo ideal es llevarlo a la altura del corazón, como recordatorio de las palabras de San Pablo “tened en vuestros corazones los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo en el suyo” ( Flp.2,5 ). 

          Lleva una imagen del Sagrado Corazón, que normalmente va rodeado de la siguiente cita “Detente, el Sagrado Corazón de Jesús está conmigo”. 

          Se cuenta que en el año 1870 una mujer romana, después de consagrar al Sagrado Corazón y a la Santísima Virgen a su hijo que partía para la guerra de unificación de Italia, alistado con los Zuavos Pontificios le entregó un «Detente» que ella misma dibujo sobre un pedazo de paño rojo diciéndole: “Él te devolverá sano y salvo a mi cariño”. El joven salio ileso de la contienda diciendo que una bala que golpeó su pecho, donde tenía el «Detente» y se detuvo sin producirle ningun daño. La madre, contó lo ocurrido al Santo Padre.

          El Papa concedió aprobación definitiva a tal devoción y dijo: “Esto, señora, es una inspiración del Cielo”. Y, después añadió: “Voy a bendecir este Corazón, y quiero que todos aquellos que fueren hechos según este modelo reciban esta misma bendición, sin que sea necesario que algún otro sacerdote la renueve. Además, quiero que Satanás de modo alguno pueda causar daño a aquellos que lleven consigo el Escudo, símbolo del Corazón adorable de Jesús.”


          Luego el mismo Papa Pío IX dictó la siguiente oración:

Abridme oh Buen Jesús,

las puertas de Vuestro Sagrado Corazón,

unidme a Él para siempre.

Que todas las respiraciones 

palpitaciones de mi pobre corazón

 aún cuando esté durmiendo, 

os sirvan de testimonio de mi amor

 y os digan sin cesar: Señor, os amo.

Recibid el poco bien que yo hago,

y dadme vuestra santa gracia 

para reparar todo el mal que he hecho.

Para que os ame en el tiempo 

y os alabe por toda la eternidad, Amén.

Sagrado Corazón de  Jesús, en Vos confío

(repetir tres veces esta última jaculatoria)

          Para alentar a la práctica de este Santo Escapulario el Papa Pío IX concedió en 1872, cien días de indulgencia a todos los que lo llevaren y rezaren un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


          En algunos “Detentes”, como los que emplearon los contra-revolucionarios franceses, dibujaron una imagen del Divino Corazón, coronado por una cruz y con la inscripción “Le Roi”, “El Rey”, reconociendo a Cristo como el verdadero Rey de Francia y el Rey de todos los corazones. 

          El Detente fue usado en México por los Cristeros, que se levantaron en armas contra el gobierno anticristiano entre 1926-1929 y que llevaba la leyenda “Detente enemigo malo, el corazón de Jesús está conmigo” y también se pertrecharon con el Detente los católicos cubanos que combatieron el régimen castrista, ya que tenían especial devoción al Sagrado Corazón de Jesús y utilizaron un detente en el que decía: “Detente, bala enemiga, que el corazón de Jesús está conmigo”

         Al recitar la jaculatoria del “Detente”, renegamos de las obras del mundo, del demonio y de la carne, al tiempo que es una forma de solicitar la protección de Aquél que ha amado sin escatimar nada por conseguir el amor de los hombres (Palabras literales de Nuestro Señor a Santa Margarita de Alacoque).

         ¿Qué mejor manera de recordar el Amor del Sacratísimo Corazón, que llevando sobre nuestro pecho un “Detente”? Ya decía el Gran Pío XII sobre la Devoción al Sagrado Corazón que se considera, en la práctica, como “la más completa profesión de la religión cristiana” (Encíclica Haurietis Aquas, 15.V.1956).

             Os invito a todos a conseguir un Detente; podéis adquirirlos en lotes en la página que más abajo hemos enlazado.

         El Detente no necesita de una bendición especial, ahora bien, en mi humilde opinión, creo que es mejor que esté bendecido por un sacerdote, que lo haga al estilo tradicional, empleando agua bendita mezclada con sal exorcizada.

Puede solicitar 

DETENTES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

confeccionados al estilo tradicional en Córdoba (España)

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