[DIFUNDE TU FE CATOLICA] SANTA MARÍA GORETTI, la joven Mártir de la Pureza


Nota di Radio Spada: continua come sempre la sua collaborazione con Radio Spada il carissimo amico Juan Diego Ortega Santana, titolare del blog sicutoves.blogspot.com. Si tratta della prima rubrica radiospadista dedicata al pubblico spagnolo e ispanofono che ci segue da anni con grande simpatia ed affetto. Un sentito ringraziamento all’amico Juan Diego, vero cattolico integrale,  che in molte occasioni ci ha testimoniato il suo affetto e la sua stima. Pregate per Lui. Buona lettura! (Piergiorgio Seveso)

Nota de Radio Spada: Continúa como siempre su colaboración con Radio Spada el muy querido amigo Juan Diego Ortega Santana, propietario del blog sicutoves.blogspot.com. Esta es la primera columna de radiospadistas dedicada a la audiencia española e hispana que nos ha estado siguiendo durante años con gran simpatía y afecto. Un sincero agradecimiento a mi amigo Juan Diego, un verdadero católico integral, que en muchas ocasiones ha sido testigo de su afecto y estima. ¡Ora por él! ¡Feliz lectura! (Piergiorgio Seveso)

SANTA MARÍA GORETTI, la joven Mártir de la Pureza

Nació en Corinaldo, Italia, el año 1890, de una familia humilde. Su niñez, bastante dura, transcurrió en Nettuno (cerca de Roma), y durante ella se ocupó en ayudar a su madre en las tareas domésticas. Era piadosa y asidua en la oración. 

          El 6 de Julio de 1902, a los once años de edad, fue amenazada de muerte con un punzón por Alessandro Serenelli, un joven que trató de abusar de ella, que prefirió morir antes que pecar. Durante su agonía perdonó al atacante, quién, tras años de cárcel, se convirtió y terminó sus días en un convento de frailes capuchinos. En 1950, asistiría junto a la madre de la Mártir a la canonización de esta.

Nació en Corinaldo, Italia, el año 1890, de una familia humilde. Su niñez, bastante dura, transcurrió en Nettuno (cerca de Roma), y durante ella se ocupó en ayudar a su madre en las tareas domésticas. Era piadosa y asidua en la oración. 

          El 6 de Julio de 1902, a los once años de edad, fue amenazada de muerte con un punzón por Alessandro Serenelli, un joven que trató de abusar de ella, que prefirió morir antes que pecar. Durante su agonía perdonó al atacante, quién, tras años de cárcel, se convirtió y terminó sus días en un convento de frailes capuchinos. En 1950, asistiría junto a la madre de la Mártir a la canonización de esta.

No todos estamos llamados a sufrir el Martirio, pero sí estamos todos llamados a la consecución (acción y efecto de conseguir) de la virtud cristiana. Pero esta virtud requiere una fortaleza  que, aunque no llegue a igualar el grado cumbre de esta angelical doncella, exige, no obstante, un largo, diligentísimo e ininterrumpido esfuerzo, que no terminará sino con nuestra vida. Por esto, semejante esfuerzo puede equipararse a un lento y continuado Martirio, al que nos amonestan aquellas palabras de Jesucristo: El Reino de los Cielos se abre paso a viva fuerza, y los que pugnan por entrar lo arrebatan.

           Animémonos todos a esta lucha cotidiana, apoyados en la gracia del Cielo; sírvanos de estímulo la Santa Virgen y Mártir María Goretti; que ella, desde el Trono Celestial, donde goza de la Felicidad Eterna, nos alcance del Redentor Divino, con sus oraciones, que todos, cada cual según sus peculiares condiciones, sigamos sus huellas ilustres con generosidad, con sincera voluntad y con auténtico esfuerzo.

(Papa Pío XII, en el Sermón de la Canonización 

de Santa María Goretti, el 24 de Junio de 1950)

Lascia un commento

L'indirizzo email non verrà pubblicato.

Questo sito usa Akismet per ridurre lo spam. Scopri come i tuoi dati vengono elaborati.