Nota di Radio Spada: continua come sempre la sua collaborazione con Radio Spada il carissimo amico Juan Diego Ortega Santana, titolare del blog sicutoves.blogspot.com. Si tratta della prima rubrica radiospadista dedicata al pubblico spagnolo e ispanofono che ci segue da anni con grande simpatia ed affetto. Un sentito ringraziamento all’amico Juan Diego, vero cattolico integrale,  che in molte occasioni ci ha testimoniato il suo affetto e la sua stima. Pregate per Lui. Buona lettura! (Piergiorgio Seveso)

Nota de Radio Spada: Continúa como siempre su colaboración con Radio Spada el muy querido amigo Juan Diego Ortega Santana, propietario del blog sicutoves.blogspot.com. Esta es la primera columna de radiospadistas dedicada a la audiencia española e hispana que nos ha estado siguiendo durante años con gran simpatía y afecto. Un sincero agradecimiento a mi amigo Juan Diego, un verdadero católico integral, que en muchas ocasiones ha sido testigo de su afecto y estima. ¡Ora por él! ¡Feliz lectura! (Piergiorgio Seveso)

LA TRANSVERBERACIÓN DEL CORAZÓN DE SANTA TERESA

“Entre las virtudes de Teresa, brilló con luz propia la caridad divina. Este amor se fue avivando en ella gracias a las innumerables visiones y revelaciones con que Cristo la favoreció. Una vez el Señor la tomó por esposa. En otra ocasión Teresa vio un ángel que con un dardo encendido le transverberaba el corazón. De resultas de estas mercedes celestiales, sintió la Santa tan abrasadamente el amor divino en las entrañas, que, inspirada por Dios, emitió el voto, difícil en extremo, de hacer siempre lo que ella creyese más perfecto y para mayor gloria de Dios”

(Papa Gregorio XV sobre la experiencia mística de la Santa,

 leída en la Bula de su Canonización)

               El Carmelo Teresiano recuerda cada 26 de Agosto el fenómeno místico que marcó un antes y un después en la vida de Santa Teresa de Jesús: la Transverberación, acontecida en el Monasterio de la Encarnación de Ávila en 1562. Los hijos espirituales de Santa Teresa quisieron perpetuar el recuerdo de esta gracia mística, por lo que levantaron una capilla junto a la celda donde tuvo lugar el encuentro de Santa Teresa con el Ángel que le hirió el corazón.

                  “Veía un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo, en forma corporal, lo que no suelo ver sino por maravilla (…) En esta visión quiso el Señor le viese así: no era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos que parecen todos se abrasan (…) Veíale en las manos un dardo de otro largo, y al fin de hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios (…) Es un requiebro tan suave que pasa entre el lama y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento”

(Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida (Capítulo 29, 13)