[DIFUNDE TU FE CATOLICA] OCTUBRE, MES DEL SANTO ROSARIO. DÍA 24


Nota di Radio Spada: continua come sempre la sua collaborazione con Radio Spada il carissimo amico Juan Diego Ortega Santana, titolare del blog sicutoves.blogspot.com. Si tratta della prima rubrica radiospadista dedicata al pubblico spagnolo e ispanofono che ci segue da anni con grande simpatia ed affetto. Un sentito ringraziamento all’amico Juan Diego, vero cattolico integrale,  che in molte occasioni ci ha testimoniato il suo affetto e la sua stima. Pregate per Lui. Buona lettura! (Piergiorgio Seveso)

OCTUBRE, MES DEL SANTO ROSARIO. DÍA 24

EJERCICIO DEL MES DE OCTUBRE 

en Honor de la Virgen María y Su Rosario

           En el nombre el Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


           Bendita sea Tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía, por Tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en Tu amor. Amén.

MEDITACIÓN DIARIA, DÍA 24

Ahora, procura buscar la presencia de la Virgen María;

Todos los devotos de Nuestra Santa Madre coinciden

a la hora de alabar la Devoción del Santo Rosario,

todos concluyen que es el instrumento más perfecto

para buscar y encontrar la intercesión de la Virgen Reina.

En un mundo cada vez más alejado de Dios, los Católicos

debemos buscar, cada día con mayor interés, la segura

intercesión de María Nuestra Señora; sólo Ella puede

alcanzarnos de Dios la fuerza y coraje necesarios

para continuar perseverando en la batalla diaria.

MEMORARE o ACORDAOS

(para acudir confiados a la Virgen María)

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,

que jamás se ha oído decir que ninguno 

de los que han acudido a Vuestra protección,

implorando Vuestra asistencia y reclamando 

Vuestro socorro, haya sido desamparado.

Animado por esta confianza, 

a Vos también acudo,

¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!,

y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados

me atrevo a comparecer 

ante Vuestra presencia soberana.

No desechéis mis súplicas, ¡oh Madre de Dios!

antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.

(Esta oración fue indulgenciada con 300 días por el Papa Pío IX, que además

 le concedió Indulgencia Plenaria si se recita todos los días durante un mes)

Para aprender a rezar el Santo Rosario

al estilo tradicional, sólo tiene que tocar aquí…

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