[DIFUNDE TU FE CATOLICA] EL VOTO DE AMOR con las Almas del Purgatorio: la Caridad que va más allá de la muerte

Nota di Radio Spada: continua come sempre la sua collaborazione con Radio Spada il carissimo amico Juan Diego Ortega Santana, titolare del blog sicutoves.blogspot.com. Si tratta della prima rubrica radiospadista dedicata al pubblico spagnolo e ispanofono che ci segue da anni con grande[ simpatia ed affetto. Un sentito ringraziamento all’amico Juan Diego, vero cattolico integrale,  che in molte occasioni ci ha testimoniato il suo affetto e la sua stima. Pregate per Lui. Buona lettura! (Piergiorgio Seveso)

Nota de Radio Spada: Continúa como siempre su colaboración con Radio Spada el muy querido amigo Juan Diego Ortega Santana, propietario del blog sicutoves.blogspot.com. Esta es la primera columna de radiospadistas dedicada a la audiencia española e hispana que nos ha estado siguiendo durante años con gran simpatía y afecto. Un sincero agradecimiento a mi amigo Juan Diego, un verdadero católico integral, que en muchas ocasiones ha sido testigo de su afecto y estima. ¡Ora por él! ¡Feliz lectura! (Piergiorgio Seveso)

EL VOTO DE AMOR con las Almas del Purgatorio: la Caridad que va más allá de la muerte

“Tengan piedad de mí, por lo menos ustedes mis amigos, 

porque la mano del Señor me ha tocado” 

(Libro de Job, cap.19, vers. 21)

 La Caridad Cristiana nos obliga a rezar por los vivos pero muy especialmente por los Difuntos; no obstante, muchos católicos desatienden esta obligación de amor para con las Almas del Purgatorio, por las que nunca rezan ni ofrecen alguna Misa. Esas faltas de caridad, esa omisión de socorrer a aquellas Almas que tanto mendigan nuestro afecto, será tenida en cuenta por Dios en el día del Juicio.

               Por el contrario, la Divina Providencia, a modo de suplir a tantos católicos fríos, suscita gente generosa que comprende, de algún modo, la situación de abandono y desesperación en que se encuentran las Almas retenidas en el Purgatorio; y es precisamente por esa empatía que tienen con aquellas Hermanas nuestras que padecen por ver a Dios, que procuran aliviarlas con oraciones, Misas y sacrificios personales.

¿QUÉ PODEMOS OFRECER 

A LAS ALMAS DEL PURGATORIO?

                   Todas las obras buenas que practicamos en estado de gracia santificante (libres de pecado mortal) tienen la virtud de producir cuatro efectos: meritorio, propiciatorio, impetratorio y satisfactorio.

        – El efecto meritorio, de nuestras buenas obras consiste en aumentar la gracia y la gloria del que la practica, y este efecto no puede cederse a nadie.

        – El efecto propiciatorio es hacer a Dios propicio, aplacando la Ira de Su Divina Justicia.

        – El efecto impetratorio está en alcanzarnos gracias y favores de parte de Dios.

        – Y finalmente el efecto satisfactorio, es aquel que nos permite pagar la pena temporal que merecemos por nuestros pecados. 

              Sólo este último efecto -el satisfactorio- es el que podemos ofrecer a las Almas del Purgatorio mediante el Voto de Amor, a fin de que les sirva para completar la pena temporal que por sus pecados deben a la Justicia Divina y que están pagando en la cárcel del Purgatorio. Sin embargo, ofreciendo este efecto satisfactorio, no nos quedaremos en la indigencia, sino que nos quedamos con los otros tres efectos de nuestras buenas obras.

               A estos buenos católicos que no olvidan a sus Difuntos, que rezan por ellos con la esperanza de que hayan alcanzado de Dios el perdón de sus pecados y debilidades, la Piedad les anima a ser aún más generosos con las Almas purgantes: ofrezcan TODOS los trabajos, obras buenas, sacrificios, ejercicios piadosos… COMO SUFRAGIO, con LA INTENCIÓN de ganar todas las Indulgencias que pudiesen lucrar, así como el VALOR SATISFACTORIO de nuestras buenas obras, PARA SER APLICADO a las Almas del Purgatorio, sin reserva alguna en nuestro beneficio.

UNA CARIDAD QUE VA 

MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

               El heroísmo de esta entrega por las Almas del Purgatorio llega al punto de ofrecer por Ellas no solo el valor satisfactorio de todas las obras de nuestra vida, sino también todos los sufragios que se nos darán después de nuestra muerte, sin reservar nada con lo cual saldemos nuestra propia deuda. Por medio del Voto de Ánimas, depositamos estos tesoros en las manos de la Santísima Virgen María, para que Ella pueda distribuirlos, según le plazca, a todas aquellas Almas que desea librar del Purgatorio.

               Esta práctica del Voto de Ánimas, fue aprobada por la Iglesia en la persona del Papa Benedicto XIII en 1728, confirmado posteriormente por Pío VI en 1788 y por último, por el Papa Pío IX en 1852.

La estampa está diseñada para poder ser imprimida, mejor a doble cara; se autoriza

su copia y difusión, pero siempre que se mantenga en su forma original

¿CÓMO REALIZAMOS 

EL VOTO DE ÁNIMAS?

               Para hacer el VOTO DE ÁNIMAS basta con tener la INTENCIÓN de ofrecer todos los sufragios y recompensas que ganemos EN FAVOR de las Almas del Purgatorio; puede ser hecho con una sencilla fórmula o bien usando la de la estampa que acompaña este artículo. Sería conveniente que antes de realizar esta entrega generosa en favor del Purgatorio, contemos con la autorización de nuestro Director o del Confesor habitual.

INDULGENCIAS APAREJADAS

AL VOTO DE ÁNIMAS

              Cuando hacemos la donación de nuestros sufragios por las Almas del Purgatorio, podemos lograr dos Indulgencias:

          1) Los Sacerdotes que realizan el Voto de Ánimas, reciben el privilegio personal de ganar una Indulgencia Plenaria para una Alma de su gusto cada vez que celebran la Santa Misa. 

          2) Los Fieles pueden ganar una Indulgencia similar, aplicable únicamente a las Almas en el Purgatorio, cada vez que recibe la Sagrada Comunión y también cada Lunes, día especialmente dedicado a los Difuntos.

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