Nota di Radio Spada: Riprendiamo volentieri del blog Stilum curiae questa segnalazione della versione spagnola del nuovo libro di Marco Tosatt che riprende laprefazione di Monsignor Viganò e la nota editoriale di Piergiorgio Seveso. Buona lettura e buoni acquisti!

Estimados amigos y enemigos de Stilum Curiae, nos complace informarles de que la versión española de Galleria Neovaticana, publicada por Radio Spada, ya está disponible en línea. A continuación encontrará la presentación del texto, presentación escrita por el Arzobispo Carlo Maria Viganò, y la nota editorial escrita por Piergiorgio Seveso, Presidente de la Asociación Edizioni Radio Spada. Disfrute de la lectura.

Recedite, recedite;

exite inde, pollutum nolite tangere;

exite de medio ejus;

mundamini, qui fertis vasa Domini.

Is 52, 11

Agradezco a mi amigo Tosatti el haber asumido la onerosa tarea de recoger, en una inquietante “galería de los horrores”, los exponentes de la heterogénea corte de Francisco. Ciertamente, no podemos negar que los personajes aquí enumerados no fueron ordenados y promovidos mucho antes de que Jorge Mario Bergoglio se asomara al balcón de la Logia de San Pedro. Pero es innegable que para muchos de ellos el cursus honorum ha conocido un significativo progreso en los últimos años.

Espejo del nivel moral de la Iglesia de la misericordia, los prelados y clérigos de la “galería” bergogliana confirman el escándalo dado a los fieles, el deshonor causado a la Santa Iglesia, la ofensa a la Majestad divina y, por último, la demolición sistemática del prestigio de la Jerarquía católica. Cuyos máximos exponentes, como ocurre en el mundo civilizado, nunca han estado tan completamente desvinculados del pueblo de Dios como hoy, mientras apoyan con cortés entusiasmo el advenimiento del Nuevo Orden y de la Religión de la Humanidad.

Un alma piadosa podría tener la tentación de emplear cierta indulgencia con los clérigos descarriados, señalando que sus faltas son básicamente el resultado de la debilidad humana y que todos somos pecadores. Esta forma de tolerancia con una mala praxis que ya se ha convertido en endémica en el clero sobrevive desde hace décadas, presumiendo que se encuentran entre sus partidarios aquéllos que habitualmente ordenan y promueven sus formas de ser, compartiendo no pocas veces sus faltas. Ciertamente, nunca serán juzgados ni condenados por ellos, ni sus conciencias se verán oprimidas por la silenciosa desaprobación de quienes no llevan una doble vida. ¿Pero qué rectitud moral, qué dignidad se puede esperar de personajes que viven renegando abiertamente de su vocación y profanando su estado sacerdotal? ¿Qué condena del pecado y del vicio puede esperarse de quienes se han hundido tanto en ellos que ni siquiera pueden disimular su inclinación a los mismos?

Este libro tiene el mérito de descubrir un mundo de corrupción y perversión que constituye la base del consenso del que gozan el papa Francisco y gran parte de la jerarquía. Un consenso basado también en la posibilidad de manipular a los subordinados a su antojo, utilizando sus culpas o sus inclinaciones reprobables para obtener una falsa obediencia, ya que está motivada por el chantaje. No es por cierto ésta la manera de gobernar la a Iglesia de Cristo: esto bastaría para comprender -a causa de las promesas de Nuestro Señor- que la crisis del cuerpo eclesial y en particular de la Jerarquía está destinada a una derrota inexorable. “No os engañéis: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios” (1 Cor 6, 10).

Consideramos esta obra de Marco Tosatti como un primer volumen, a la espera de ser completado. Un volumen en el que se puedan enumerar a los santos Pastores que, en esta tormenta que se desata contra la Iglesia católica, sepan distinguirse no por los pecados sino por la virtud, por encima de todo chantaje; que sepan gobernar de acuerdo con el fin para el que han recibido la autoridad, obedeciendo a Dios antes que a los hombres; que demuestren coherencia de vida con la integridad de la profesión de Fe. Y tal vez, precisamente por el hecho de verse obligados a tomar nota de la decadencia moral de una parte del clero, los buenos se verán estimulados a multiplicar el compromiso de santidad, de humildad y de sacrificio, para atraer sobre la Esposa del Cordero aquellas bendiciones y gracias que otros hoy mantienen lejos. Tempora bona veniant [Vienen tiempos buenos].

Que estas páginas inspiren sentimientos de reparación y expiación a las almas enamoradas de Dios, invocando del Sumo y Eterno Sacerdote el don del arrepentimiento y de la conversión para los extraviados que siguen crucificándolo al renegar de las solemnes promesas que hicieron en manos del obispo el día de su ordenación. Que la Santísima Virgen, Refugium peccatorum, Madre del Sacerdocio, les ayude.

+Carlo Maria Viganò, Arzobispo

7 de febrero de 2021

Dominica in Sexagesima

Nota de Edizioni Radio Spada

Si Edizioni Radio Spada fuera una persona y tuviera que firmar un documento, firmaría el papel con dos palabras que definen a nuestra editorial tal, digna de su causa y digna de sí misma: coraje y realismo.

Se requiere valor para afrontar, frontalmente y sin adornos tranquilizadores ni sofismas hipnóticos, la terrible e incapacitante crisis que está atravesando el edificio histórico y social de la Iglesia. No una fase crítica, no un período de repliegue e involución, de los que la historia está llena, sino una crisis única y subversiva que vacía su contenido salvífico desde dentro y reduce drásticamente su capacidad apostólica, crisis de doctrinas heréticas e impías, crisis de una praxis o bien débil, o bien perversa, una crisis de hombres. En definitiva, se trata de una crisis de fe que encuentra su origen en el renacimiento del modernismo, entronizado bajo las columnas retorcidas del baldaquino desde san Pedro a Roncalli y Montini.

De estos Castor y Pólux de la subversión, de estos artífices de la más grave, descorazonadora y bastarda catástrofe que el Catolicismo romano (o bien la Iglesia militante) ha tenido que sufrir en su historia, Jorge Mario Bergoglio es fiel discípulo, un epígono tardío, un eco renovado. Nada más y nada menos.

Necesitamos mucho realismo, ante todo para no perder el sentido de la medida y del límite en todo lo que hacemos (que es poco y en todo caso nunca suficiente, dadas las necesidades eclesiales actuales) y en segundo lugar para ver las amplísimas debilidades y divisiones de ese Catolicismo romano residual (estaría tentado de escribir marginal), que trata de mantenerse como tal y no desnaturalizarse en acoplamientos adúlteros con la Revolución.

Como en todo ejército derrotado (pero no domado), reinan entre nuestras filas la confusión, la desesperación, la alucinación, las nieblas alucinatorias, las involuciones psicóticas y las poses de la comedia artística, junto, por supuesto, a las silenciosas virtudes orantes y reparadoras de muchas almas buenas que con frecuencia prefieren el silencio al ruido de la plaza pública. Desde el punto de vista de las “buenas batallas” públicas, ¿puede una simple casa editorial, aunque sea totalmente católica, cambiar este orden de cosas, aventurarse por caminos reaccionarios y contrarrevolucionarios que no le corresponden, liderar insurgencias que se arriesgarían mucho más al ridículo, antes que al desierto?

Nuestra respuesta es franca e incontrovertible: no, no puede, no debe y, rebus sic stantibus [en el estado en que están las cosas], no lo hará. En cambio, puede contribuir a la educación y a la piedad de muchos, a la formación de una sana y rica cultura católica, ajena a la letra y al espíritu del Concilio Vaticano II, y finalmente hacer la crónica y quizás también la historia de estos años dramáticos y perniciosos.

Este libro del batallador Marco Tosatti, embellecido editorialmente con un prefacio de monseñor Carlo Maria Viganò, forma parte de esta inagotable colección de materiales que servirán para escribir la historia de la Iglesia en los años venideros y, más concretamente todavía, la historia de los años bergoglianos.

Con valentía y realismo, non recusamus laborem [no nos negamos a la tarea], no retrocedemos frente al agobio de dárselo a la prensa, no nos echamos atrás ante temas y argumentos ciertamente escabrosos y repugnantes pero que pueden proporcionar a nuestros lectores otro ángulo desde el que observar la prolongada crisis DOCTRINAL que está atravesando la estructura eclesial. Precisamente por ello, añadimos a esta nota editorial alguna breve apostilla.

Por elección -de vida y de línea editorial- no estamos acostumbrados a observar el mundo por el ojo de la cerradura, ni tenemos vocaciones escandalosas, ni avalamos el típico automatismo según el cual la proclamación de doctrinas heréticas va necesariamente acompañada de desórdenes morales. Puede haber proclamadores de doctrinas violentamente heterodoxas que no manifestaron ni manifiestan ningún trastorno de conducta y, al mismo tiempo, son guardianes de la Fe romana, no exentos de abundantes defectos.

Lo que nos interesa es constatar la relación histórica entre el neomodernismo triunfante y ciertos casos de desviaciones morales, que por su misma naturaleza no pueden permanecer ajenos al gobierno de la Iglesia, a las opciones jerárquicas y a los posicionamientos doctrinales y sociales de las actuales “jerarquías”. Lo hacemos sin entrar en los méritos de los casos individuales y de las eventualidades particulares citadas en el libro y que, sin embargo, son abundantes e impresionantes. No podríamos hacerlo, no queremos hacerlo, tan fuerte es el hedor que emana de ellos. Para su fiabilidad confiamos en la precisión y la pasión documental de nuestro escritor.

Una aclaración más: lo que sigue no es ni puede ser leído como una centena de crónicas judiciales o como una especulación sobre los murmullos de un confesionario. Por caridad y justicia, no podemos decir nada sobre el fuero interno de cada una de las personas citadas y no queremos establecer nada en contra de la presunción de inocencia y el beneficio de la duda al que están sujetas incluso las sentencias definitivas de los tribunales humanos. A los expedientes y a las solicitudes denunciadas les han seguido polémicas, defensas, contraataques, aclaraciones: todos tienen el derecho -e incluso el deber- de explayarse. No se trata de eso: no hay que fijarse en una sola pieza del mosaico, sino en el conjunto de la obra, en su sentido global, en el horizonte que delinea.

En el fondo, repetimos el antiguo proverbio: de minimis non curat praetor [De las cosas pequeñas no se ocupa el magistrado]. Frente a las jerarquías actuales, que se han olvidado de los derechos de Dios y bailan alrededor de la estatua de Cibeles 10 del antropocentrismo y del relativismo religioso, todo nos parece pequeño, menor, mezquino, un corolario, por muy vergonzoso que sea.

Un sincero agradecimiento al autor del libro, a la autora de la introducción y al prologuista, que con esta obra entran por derecho propio en la gran familia de Radio Spada. Y a ustedes queridos lectores, ¡disfruten de la lectura!

Piergiorgio Seveso

Presidente de la Asociación Edizioni Radio Spada

En la fiesta de la Cátedra de San Pedro en Antioquía

22 de febrero de 2021

Fonte: https://www.marcotosatti.com/2021/06/19/galeria-neovaticana-tambien-publicado-en-espanol-en-linea/

Per acquistare il libro: https://www.amazon.com.mx/dp/B097J13NM3/ref=mp_s_a_1_1?dchild=1&keywords=galeria+neovaticana&qid=1624057328&sr=8-1